Técnicas
y recomendaciones para memorizar el guión
Ser actor implica memorizar largos guiones y a la vez ser capaz de interpretarlos con emoción.
Si no nos sabemos el guión lo suficientemente bien,
la calidad de la interpretación se verá afectada. No escucharemos a otros personajes, sino que
estaremos pendientes de recordar nuestra siguiente línea. Tampoco nos dejaremos
llevar por todas las emociones que necesita nuestro personaje, puesto que parte
de nuestro cerebro seguirá puesto en el guión.
Además, puede pasar algo inesperado en un ensayo o
en un casting y necesitamos parar y empezar en cualquier punto de la
escena. Muchas otras veces los nervios son los que nos hacen jugar malas
pasadas. Olvidarse de una línea puede ser embarazoso, y nos ralentiza a
nosotros y a nuestros compañeros.
Técnicas para ultramemorizar el
guión
No todo el mundo se aprende el guión del mismo modo. Hay personas con mucha memoria,
otras con menos, unas con más memoria auditiva, otras sólo visual, etc.
Se trata de que saquemos el máximo partido a la
manera que nos venga mejor aprenderlo y lo combinemos con otros sistemas que
nos ayuden a reforzar el aprendizaje. Ten en cuenta que si unimos varios
métodos utilizaremos diferentes partes del cerebro y obtendremos mejores
resultados.
Lo importante es que lo ULTRAMEMORICES, utilices la
técnica que utilices. Pero, ¿cuáles son las más utilizadas?
1. Analizar el texto
Lo primero que tienes que hacer es analizar el
significado del texto. ¿Tiene sentido? ¿Cuál es la intención de tu
personaje, los obstáculos a los que se enfrenta y sus métodos para conseguir lo
que se propone? ¿Cuáles son sus emociones? Hazte preguntas sobre tu personaje y
sobre porqué actúa de esa manera, y no sigas adelante con el estudio hasta que
lo hayas entendido completamente.
Más tarde puedes pasar a analizar el estilo y
las palabras.
Coge las palabras importantes. ¿Riman? ¿Hay alguna
letra o sílaba que predomine sobre las demás? ¿Y varias palabras o partes del
guion? Fíjate en el estilo con el que están construidas las frases. ¿Qué tipo
de palabras se han utilizado, cortas, largas? ¿Qué palabras unen una frase con
la siguiente? Dedica una hora a analizar el texto y te lo habrás aprendido casi
sin pensarlo.
2. Dividir el guión en partes más pequeñas
Si el guión es suficientemente largo a veces no es
fácil memorizarlo de golpe. Lo mejor en estos casos es dividirlo, pero no en
cualquier punto. Sepáralo en secciones que tengan sentido siguiendo
algún criterio lógico como las emociones de tu personaje, o antes y después de
que otro personaje entre en escena.
3. Repetir, repetir y repetir en voz alta
Se trata de que trabajes tu memoria auditiva.
Repite las líneas una y otra vez en alto y despacio, escuchando tu voz
en cada palabra.
Después de un tiempo tomando conciencia de cómo
suena cada palabra, repítelo de carrerilla sin la puntuación. Muchos
incluso recomiendan cantar el guión… Lo hagas como lo hagas, lo importante es
que lo repitas cientos de veces. Intenta no poner estrés en ciertas palabras, y
no lo repitas siempre igual para no coger vicios que luego serán
difíciles de quitar.
4. Sacar partido a la memoria visual
Para sacar partido a este tipo de memoria puedes
utilizar diferentes métodos:
Marca las partes en las que tienes especial
dificultad, porque
te ayudará a recordarlo con más facilidad. Subrayar tus líneas también te
servirá para diferenciarlas bien respecto al resto de los personajes y
encontrarlas fácilmente.
Copia también las líneas una y otra vez, sea a mano o con el ordenador,
y utiliza colores para las palabras importantes.
Otros métodos, aunque menos utilizados, son el de
las tarjetitas, y aunque no sabemos hasta qué punto funciona, algunos
copian sus líneas con la otra mano (la izquierda si eres diestro),
porque se dice que nuestro cerebro hace el triple de esfuerzo y se nos queda
más grabado.
5. Ayudas externas
Déjate ayudar por algún amigo, familiar o pareja, y
diles que señalen las partes en las que has dudado o en las que has cambiado
palabras. No hace falta que actúes, sólo repíteles tu parte. Recuerda que el
objetivo es la ultramemorización, no la interpretación.
6. Grabarse
Dedicar un tiempo a grabarlo con el móvil o el mp3
viene muy bien para poderlo usar más tarde en el coche, el gimnasio o yendo a
la compra.
Aquí tienes dos opciones: grabar la escena
entera con todos los personajes o sólo las réplicas, con el
suficiente espacio en blanco para tus líneas.
Sea cual sea la opción que utilices, esta técnica
es posiblemente la mejor para memorizar partes de otros personajes. Recuerda
que no sólo debes ultramemorizar tu texto, sino las entradas y salidas de
otros personajes con respecto a tus líneas. Algunas son más obvias:
“¿y qué quieres que haga?”, y otras más difíciles de recordar: “estoy un poco
cansada de todo esto…”. No te olvides de memorizarlas bien.
7. Moverse
Una vez crees que te lo sabes suficientemente bien,
repítelo mientras haces alguna tarea física, ya sea preparando la comida,
ordenando la casa o haciendo abdominales. Te ayudará a ser capaz de hacer dos
cosas a la vez y te retarás a ti mismo y a tu capacidad de concentración.
Recomendaciones
- Los guiones mal escritos son mucho más difíciles de memorizar. Si eres tú el que elije, por ejemplo, un monólogo para algún casting, asegúrate de que está escrito por profesionales.
- Hacer descansos y estudiarlo antes de irte a dormir relajan el cerebro y ayudan a memorizar mejor.
- Muchos actores creen que es suficiente memorizar durante los ensayos. Es cierto que así podrán sacar el trabajo adelante, pero no es la manera de hacerlo porque afectará a la calidad de la interpretación. El ensayo es para perfeccionar, no para estudiar.
- Ultramemorizar el guión es cuestión de práctica. Por eso te recomendamos que aunque tengas épocas con poco trabajo, sigas memorizando guiones regularmente para mejorar tu habilidad de aprendizaje.
- Tomado de: http://www.premiereactors.com/tecnicas-y-recomendaciones-para-ultramemorizar-el-guion/
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